Matrimonio de José y Emma Hale
Emma Hale Smith fue la esposa del profeta José Smith, hijo, el fundador de la Iglesia Mormona.
Emma nació el 10 de julio de 1804, la séptima de nueve hijos. Creció en Harmony, Pensilvania. Recibió una buena educación y estudió un año después de sus estudios de la escuela básica.
Emma conoció a José Smith por primera vez en 1825. José estaba impresionado por ella, lo que no era sorpresa. Ella se había desarrollado en “una mujer alta y atractiva, con facciones bonitas, tez morena, ojos castaños y pelo negro. Poseía una belleza majestuosa en forma y carácter.” En otoño de 1825, Josiah Stowell contrató a José Smith y a otros para trabajar en una mina de plata. Mientras trabajaba con el señor Stowell, José se alojaba con la familia Hale. José y Emma disfrutaban conversar en las noches cuando José regresaba de trabajar y se enamoraron. José anunció a su familia: ‘he tomado la decisión de casarme, y si ustedes no se oponen que me una en matrimonio con la señorita Emma Hale, ella sería mi preferencia a cualquier otra mujer.’ Los padres de José pensaban que él había elegido sabiamente y ofrecieron su casa para la pareja recién casada. José vivió con la familia de Emma por dos años, y dos veces pidió permiso a su padre la mano de su hija, pero fue rechazado.
Finalmente el 18 de enero de 1827, Emma y José se casaron sin el consentimiento de su padre. Después de su matrimonio, la familia Hale les dijo que siempre serían bienvenidos en su casa. El 15 de junio de 1828, Emma dio a luz a su primer hijo. Desafortunadamente, el pequeño sólo vivió unas horas. Emma casi murió de las complicaciones del parto y José pasó dos semanas a su lado mientras se recuperaba.
En el invierno de 1828-1829, Emma ayudó en la traducción del Libro de Mormón como escriba. El 28 de junio de 1830, Emma fue bautizada como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En ese mismo año, José recibió una revelación para Emma. Ahora la conocemos como Doctrina y Convenios 25. En la revelación, se le pide a Emma que organice un himnario para la Iglesia. Cumplió su trabajo y el primer himnario de la Iglesia se publicó cinco años más tarde.
En febrero de 1831, Emma y José se mudaron a Kirtland. Eran tiempos difíciles para Emma, porque tenía seis meses de embarazo y se estaba recuperando de una enfermedad. En abril de 1831, Emma tuvo gemelos. Los gemelos vivieron solamente tres horas. La familia Smith adoptó dos gemelos cuy madre acababa de morir. Los nombraron Julia y Joseph. En 1832 y en 1836, Emma tuvo dos hijos. Ambos vivieron hasta una edad madura.
En 1838, los Santos fueron obligados a salir de Misuri y José fue encarcelado. Para ese entonces, Emma tenía cuatro hijos pequeños y fue obligada a salir de su hogar por un populacho en pleno invierno. Camino a través de Missouri para refugiarse en Illinois, cuidando a sus hijos pequeños y a escondidas sacó la traducción de la Biblia de José de entre las manos del populacho.
En los años en que los Santos vivieron en Nauvoo, Emma tuvo tres hijos más. Los primeros murieron en su infancia y el tercero nació después del martirio de José en 1844. En 1842, Emma fue llamada a ser la primera presidenta de la Sociedad de Socorro, y ayudó a muchos de los necesitados y pobres. Después de la muerte de José, Emma decidió no seguir a los miembros de la Iglesia a Utah. Su separación de la Iglesia en los últimos años de su vida no le resta importancia al papel que tuvo en la historia de la Iglesia mormona. Su suegra, Lucy Mack Smih dijo lo siguiente al hablar de Emma: “Nunca he visto una mujer en mi vida que soportaría toda especie de fatiga y privaciones, de mes a mes, de año en año, con ese valor, celo y paciencia inquebrantables que ella demostró.”