Llegada de Oliver Cowdery
En el invierno de 1829, Oliver Cowdery se encontraba desempeñando sus funciones de maestro en una escuela cercana a la casa de la familia Smith. Era costumbre de la época que los maestros se alojaran en casa de sus alumnos, y como los Smith tenían hijos que concurrían a la escuela de Cowdery, él fue a vivir con ellos. Estando allí, oyó relatos en cuanto a las planchas del Libro de Mormón y le pidió al señor Smith que le contara más detalles. Joseph Smith finalmente asintió, y Oliverio Cowdery fue uno de los pocos a los que la familia le confirió la historia. Lucy Mack Smith describió los hechos que tuvieron lugar:
“Poco después de recibir la información, el señor Cowdery le dijo a mi esposo que se encontraba muy complacido con lo que había oído, que se había dedicado a un profundo estudio del asunto durante todo el día, y que había recibido la impresión de que llegaría a tener el privilegio de ser el escribiente de José. Además, había tomado la determinación de visitarlo una vez que finalizaran las clases…
“Al día siguiente les dijo: ‘El tema sobre el que ayer estuvimos conversando me ha impresionado profundamente y no puedo apartarlo de mi mente ni siquiera por un momento. Finalmente, he resuelto lo que voy a hacer. Entiendo que Samuel irá a Pensilvania a pasar la temporada de de primavera con José, y haré todos los arreglos necesarios para estar listo a fin de acompañarlo…pues he orado al respecto y creo firmemente que es la voluntad del Señor que yo vaya. Si hay algo que pueda hacer en esta obra, tengo la determinación de ocuparme de ello.”
En abril, Samuel y Oliver fueron a Harmony, Pensilvania, a visitar a José. Lucy Mack Smith escribió lo siguiente:
“José había estado tan ocupado en sus asuntos seculares que no había podido seguir adelantando sus intereses espirituales con la rapidez que se requería para terminar la obra. Además, se enfrentaba en su trabajo con otra desventaja: su esposa estaba tan ocupada con el cuidado de la casa, que poco era el tiempo que podía dedicar a escribir para él. En razón de estas complicaciones, tres días antes de la llegada de Samuel y de Oliver, José había clamado al Señor para que le enviara un escribiente, de acuerdo con la promesa que le había hecho el ángel; y como respuesta se le dijo que esa persona llegaría a los pocos días. Consecuentemente cuando el señor Cowdery le comunicó la razón de su visita, José no se sorprendió en lo más mínimo.”