Vida del Profeta
La vida de José Smith
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José Smith fue un hombre, “que entre todas las naciones, tribus y lenguas [se tomó su] nombre para bien o para mal” (José Smith-Historia 1:33), desde 1820. Nacido en 1805 en Sharon, Vermont, José Smith se convirtió en un profeta, vidente y revelador del Señor, Jesucristo.Es un hombre que “ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él, exceptuando sólo a Jesús.En el breve espacio de veinte años ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios…ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran ciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer” (Doctrina y Convenios 135:3). |
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Sus padres, Joseph y Lucy Mack Smith, le enseñaron de la oración, de la Biblia, y de la fe y de la humildad. A la edad de catorce años, José Smith notó que había una gran agitación religiosa en la región dónde vivía.En Manchester, Nueva York, en ese entonces, era muy fácil confundirse si se estaba buscando la verdadera doctrina. El joven José tomó la decisión de encontrar la Iglesia correcta.
Por su falta de comprensión, José a menudo quería saber: “¿Cuál de todos estos grupos tiene la razón; o están todos en error?” (José Smith-Historia 1:10) En su búsqueda por respuestas, abrió la Biblia a Santiago 1: 5, y leyó: “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
Todavía confundido, pero con un deseo irresistible de saber a qué iglesia debía unirse, José Smith se apartó a una arboleda cercana a su casa y se arrodillo para orar.En sus propias palabras, José Smith relató lo que sucedió como respuesta a su oración: “Vi una columna de luz más brillante que el sol directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí…Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí, a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre y dijo, señalando al otro: ‘Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!’” (José Smith-Historia 1:16-17)
Al ver a los dos Personajes, José Smith hizo la pregunta que le había impulsado a retirarse a la arboleda: a qué iglesia debía unirse.Jesucristo le respondió: “que no debía unir [se] a ninguna, porque todas estaban en error” (José Smith-Historia 1:19)
Rápidamente comenzó a sufrir persecución, discriminación y oposición. Otros se irritaron en contra de él: “no sólo trató mi narración livianamente, sino con mucho desprecio, diciendo que todo aquello era del diablo; que no había tales cosas como visiones ni revelaciones en estos días” (José Smith-Historia 1:21).
Pero José Smith declaró con convicción: “había visto una visión; yo lo sabía, y sabía que Dios lo sabía; y no podía negarlo, ni osaría hacerlo; por lo menos, sabía que haciéndolo, ofendería a Dios y caería bajo condenación” (José Smith-Historia 1:25).
El 21 de septiembre de 1823, José Smith se arrodilló a orar para saber su condición y posición ante Dios. Repentinamente, un ángel se le apareció.José Smith explicó: “[el ángel] me llamó por mi nombre, y me dijo que era un mensajero de la presencia de Dios, y que se llamaba Moroni; que Dios tenía una obra para mí…dijo que se hallaba depositado un libro, escrito sobre planchas de oro, el cual daba una relación de los antiguos habitantes de este continente, así como del origen de su procedencia. También declaró que en él se encerraba la plenitud del evangelio eterno cual el Salvador lo había comunicado a los antiguos habitantes” (José Smith-Historia 1:33-34). El ángel Moroni informó a José Smith que cuando recibiera las planchas de oro, no debía enseñárselas a ninguna persona, de otro modo, él, José, sería destruido.Las planchas estaban enterradas en un cerro llamado Cumorah.El ángel le dijo a José que fuera a ese lugar precisamente un año después. En los siguientes cuatro años, al fin de cada año, José iba al cerro y recibía instrucción del ángel. En este tiempo, José conoció y se casó con Emma Hale.
El 22 de septiembre de 1827, José fue al cerro Cumorah, dónde estaban depositadas las planchas, y bajo la instrucción de Moroni, las retiró. En 1829, un maestro llamado Oliver Cowdery conoció a José Smith y se unió a su obra. Él y José comenzaron el proceso de traducir las planchas de oro. Esto se llevó a cabo por el don y el poder de Dios. El libro escrito sobre las planchas de oro se conoce hoy como el Libro de Mormón.
Poco después de haber comenzado el proceso de traducción del Libro de Mormón, José Smith y Oliver Cowdery leyeron acerca del bautismo en el Libro de Mormón y comenzaron a meditar en ello. Ellos decidieron retirarse a un bosque y pedir instrucción del Señor al respecto. Juan el Bautista se les apareció. Puso sus manos sobre José y Oliver y los ordenó al Sacerdocio de Aarón.Según las instrucciones de Juan el Bautista, este sacerdocio: “tiene las llaves del ministerio de ángeles,del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados” (José Smith-Historia 1:69). Después de haber sido ordenados al sacerdocio, Juan el Bautista mandó a José y a Oliver a bautizarse.
Unas semanas después, Pedro, Santiago y Juan confirieron el Sacerdocio de Melquisedec a José y a Olvier.Con esta autoridad en la tierra se podía restaurar el evangelio, La Iglesia de Jesucristo podía organizar se y extenderse. Todas las ordenanzas necesarias para la salvación de los hijos de Dios se podían efectuar—incluyendo el conferir el don del Espíritu Santo.
Como se mencionó antes, las planchas traducidas se conocen hoy como el Libro de Mormón.A unos pocos se les dio la oportunidad de ver las planchas de oro y ser testigos de ellas. Los testimonios de los tres y ocho testigos se pueden encontrar en la introducción del Libro de Mormón.
El Libro de Mormón se publicó en 1830. Subsiguientemente, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se organizó, bajo la dirección de Jesucristo mismo, el 6 de abril de 1830. José Smith fue sostenido como profeta, vidente y revelador, y presidente de la Iglesia, que por el Libro de Mormón, es conocida como la Iglesia Mormona.
Durante los siguientes catorce años, los miembros de la Iglesia predicaron el mensaje del evangelio restaurado de Jesucristo.Debido a este mensaje, los que pertenecían a la Iglesia sufrieron persecuciones extremas, y fueron echados de Nueva York, Ohio, Missouri e Illinois.
En Illinois, la ciudad de Nauvoo fue establecida por el profeta José Smith. En pocos años, la ciudad creció considerablemente en tamaño. Miles de miembros de la Iglesia emigraron de Europa y de otras partes de los Estados Unidos para unirse a los Santos.
El maltrato y la discriminación de los mormones creció sin cesar, y José Smith, junto con su hermano Hyrum y otros, fueron encarcelados en la cárcel de Carthage. Al despedirse en Nauvoo, rumbo a Carthage, José dijo: “mi conciencia se halla libre de ofensas contra Dios y contra todos los hombres” (Doctrina y Convenios 135:4).
Eventualmente, el 27 de junio de 1844, José Smith y su hermano Hyrum fueron asesinados por un populacho.Esta turba incesantemente buscó destruir la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. John Taylor, gravemente herido en el mismo ataque, llamó a los hermanos Smith “mártires de la religión” y declaró que la restauración del evangelio había costado la mejor sangre del siglo diecinueve. Estas almas valientes personificaron la enseñanza del Salvador: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).
José Smith vivió y murió por Jesucristo, y su vida ejemplificó esta declaración: “después de los muchos testimonios que se han dado de él, éste es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive!” (Doctrina y Convenios 76:22) |
