Josiah Quincy
Semanas antes de su muerte, José Smith recibió la visita de Josiah Quincy, que pronto llegaría a ser el alcalde de Boston, Massachusetts. Años después, en su libro Figuras del pasado, Quincy juzgó que la influencia de José Smith era una fuerza de significancia sorprendente:
“No es nada improbable que en el futuro, un libro de texto, para el uso de generaciones que aún no han nacido, contenga una pregunta como ésta: ¿qué figura de la historia americana ha tenido la influencia más determinante en el destino de su país? Y no es nada imposible que la respuesta a esa pregunta sea: José Smith, el Profeta Mormón. Esta respuesta por tan absurda que parezca para los de esta generación, puede ser una respuesta común para sus descendientes. La historia trata en sorpresas y paradojas tan sorprendentes como ésta. Un hombre que establece una religión en esta época de libertad de expresión, que fue y es aceptado por cientos de miles como un mensajero directo del Altísimo-a un ser humano tan extraordinario no se le despide lanzándole epítetos desagradables a su memoria. Fanático, impostor y charlatán pudo haber sido; pero estos nombres no le dan solución al problema que nos presenta. Fanáticos e impostores viven y mueren todos los días y su memoria se entierra con ellos; pero la influencia que este fundador de religión ha ejercido y sigue ejerciendo lo pone en relieve ante nosotros, no como un criminal que merece ser juzgado, sino como un fenómeno que merece una explicación.”